.

.

24 marzo, 2015

¡ VUELVE !


Aún está tibia la cama; así quedó desde tu partida.
Todas las noches abrazo tu almohada 
y me embebo en el aroma de tu vida.
Neblina y melancolía arrebatan mi sueño;
mis ojos abotagados ya no tienen lágrimas
-se acabaron, en definitiva-.

Tu olvido se hizo a mi medida,
más allá de lo que mi amor significa.
Se fueron mis ideas y me sigo preguntando,
pero no obtengo respuesta.

Doy vuelta en mi horizonte,
le pido a Dios calme mi tristeza, y yo la remonte, 
para que este amor en brama olvide el silencio, 
¡y vuelvas! Y vuelvas, como la ola, a mi playa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario